Implementar programas estructurados, en el seguimiento postquimioterapia, puede ser clave para mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de pacientes con la patología.
La revisión sistemática muestra una relación significativa, con mayor prevalencia del subtipo inatento y un aumento en el riesgo de trastornos del neurodesarrollo en quienes presentan esta condición genética.
Este ARN de interferencia demuestra ser una estrategia eficaz y segura para complementar el tratamiento antihipertensivo en pacientes con hipertensión no controlada, ampliando las opciones terapéuticas.
Una a tres tazas al día se asocian con una reducción en el riesgo de muerte en adultos con enfermedades cardiovasculares, incluso en presencia de comorbilidades.
Incorporar evaluaciones clínicas, tomografía de tórax y espirometría permite identificar a pacientes en riesgo antes de que desarrollen obstrucción, favoreciendo una intervención más oportuna y efectiva.
Evaluar patologías asociadas y los niveles anormales de las proteínas α-sinucleína, NfL y TDP-43 puede ser clave para mejorar el diagnóstico y pronóstico en pacientes con características clínicas y biológicas discrepantes.
En comparación con la semaglutida, este fármaco produce una mayor pérdida de peso y disminución en la circunferencia de la cintura en adultos obesos sin diabetes, posicionándose como una opción terapéutica efectiva y segura.
Los regímenes que incluyen TAF-emtricitabina y dolutegravir demuestran ser opciones seguras y eficaces para el manejo de la infección en pacientes pediátricos de 3 a 15 años.
Con una simple muestra de sangre, realizar este examen cada año puede identificar señales de diversos tumores, logrando disminuir en un 49% los diagnósticos en estadios avanzados y en un 21% las muertes asociadas.
La actividad física regular y la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria se asocian con una reducción del 40% en el riesgo de desarrollar demencia.