BOLETÍN HTA

34 Boletín Hipertensión VOL 26. 2025 / 33 - 37 Hipertensión arterial y puerperio La PE se debe en parte a una reducción de la perfusión de la placenta, un remodelamiento incompleto de las arterias espirales, hipoxia placentaria y alteraciones en la relación entre factores angiogénicos y antiangiogénicos, lo que difiere de la fisiopatología observada en la hipertensión gestacional o crónica, además de diferenciarse en su evolución postparto y desarrollo posterior. Se espera que las pacientes con PE al segundo día bajen la PA con una típica alza al tercer y sexto día, en cambio en la HTA gestacional la PA se normaliza antes con menor rebote (8). Durante el posparto, se observa un aumento de la PA en algunas pacientes, el cual puede persistir y estar relacionado con un SHE diagnosticado durante la gestación, manifestarse como preeclampsia postparto o surgir de novo, siendo posible también la existencia de hipertensión gestacional o crónica previamente no diagnosticada. Además, este incremento de la presión arterial puede ser iatrogénico, provocándose por la administración de líquidos intravenosos o derivados de ergotamínicos utilizados para tratar la hemorragia postparto (Tabla 1). Durante muchos años, la interrupción del embarazo se consideraba la solución para el SHE, con la expectativa de que la PA se normalizara en un plazo de 48 horas. Sin embargo, se ha demostrado que la hipertensión postparto, ya sea relacionada con el SHE o de novo, está subestimada, siendo más frecuente y grave de lo que se había considerado previamente, y puede llevar a complicaciones serias, como accidentes cerebrovasculares. La normalización de la PA puede tardar más tiempo: hasta un 50% de las pacientes con SHE pueden continuar presentando HTA durante el puerperio y se estima que hasta un 10% de las pacientes con embarazos normotensivos pueden alcanzar PA > 140/90 mmHg durante las 6 semanas posteriores al parto (2). La causa de este aumento de la PA durante el posparto no está bien definida. Se ha observado que, tras un SHE, se espera una normalización completa de la PA para la semana 12, aunque la mayoría de las pacientes (50-80%) logran normalizarla en la primera semana. Las pacientes con mayor riesgo de mantener la PA elevada son aquellas con: preeclampsia (PE), un elevado índice de masa corporal, desarrollo de HTA a una edad gestacional temprana y/o PA muy elevadas durante el embarazo (9). De manera lógica, aquellas con hipertensión crónica no normalizarán su PA sin medicamentos, por lo que se debe sospechar de esta condición en pacientes que previamente no han sido diagnosticadas. También es relevante considerar las posibles causas secundarias de HTA. Se estima que un 25% de las mujeres con SHE van a requerir fármacos antihipertensivos durante los dos años posteriores al parto (10). Preeclampsia e hipertensión arterial postparto La PE está estrechamente relacionada con la hipertensión postparto, y su patogénesis aún no ha logrado ser completamente dilucidada. Aún hoy no está claro si existen diferentes tipos de PE con mecanismos patogénicos distintos. La PE puede ser temprana (≤ 34 semanas de gestación), tardía (> 34 semanas) o PE postparto retrasada (dentro de las 6 semanas, que puede alcanzar un 6% de prevalencia). Además, parece ser que la PE es independiente de la HTA gestacional y no se considera una etapa más severa de esta. La evidencia actual indica que estos trastornos hipertensivos del embarazo comparten factores de riesgo comunes, pero también presentan diferencias epidemiológicas y fisiopatológicas significativas. La PE presenta una disfunción endotelial materna y una predominancia de factores antiangiogénicos, con frecuente daño a órganos diana, mientras que la HTA gestacional parece ser una adaptación vascular insuficiente al aumento del volumen sanguíneo y al alto gasto cardíaco que son características del embarazo (11). Habitualmente, se describe a las mujeres embarazadas como insensibles a la sal, lo que significa que la PA permanece relativamente estable a pesar de las variaciones en la ingesta de sodio. Sin embargo, se ha observado que en pacientes con PE, se desarrolla una sensibilidad al sodio, lo que resulta en un incremento de la PA que puede variar entre un 5% y un 10% tras un auTabla 1. Potenciales causas de Hipertensión Postparto. Tabla 1: Adaptada de Katsi V, et al. Postpartum Hypertension. Curr Hypertens Rep. 2020 Aug 6;22(8):58) • Preeclampsia persistente posterior al parto. • Preeclampsia no diagnosticada durante el embarazo. • Preeclampsia con debut en el postparto. • Hipertensión arterial gestacional persistente posterior al parto. • Hipertensión postparto mediada por exceso de aporte de volumen, dolor, AINEs.

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