BOLETÍN HTA

12 Boletín Hipertensión VOL 26. 2025 / 10 - 13 Hipertensión arterial en la mujer joven Enfrentamiento clínico de la mujer joven hipertensa Acorde a las bases ya evaluadas, se propone un algoritmo (Figura 1) en que se plantea el enfrentamiento clínico y terapéutico de las mujeres jóvenes hipertensas, destacando las diferencias respecto a los hombres y a las mujeres postmenopáusicas. No existen diferencias en el diagnóstico de HTA entre las mujeres jóvenes y la población general. Una vez diagnosticada, la evaluación inicial debe incluir: - Sospecha de HTA secundaria. - Estudio de daño de órgano blanco. - Inicio de tratamiento no farmacológico (cambios en el estilo de vida) y farmacológico. A esto, se agrega en las mujeres jóvenes el descarte de embarazo —importante para tomar decisiones respecto al tratamiento farmacológico y dado que genera un contexto completamente distinto— y la consejería preconcepcional y eventualmente la elección de un método anticonceptivo adecuado, disminuyendo las complicaciones asociado al uso farmacológico de estrógenos, prefiriéndose un progestágeno solo (8), dispositivos intrauterinos o métodos de barrera. Con relación a la sospecha y estudio de HTA secundaria, que correspondería a alrededor de un 10% de los pacientes hipertensos, se recomienda un estudio más exhaustivo en relación a la causa de la hipertensión dada su edad de debut (sobre todo si se trata de HTA grado 2 o 3 o presentan hipertensión resistente) (8). Dentro de las causas a considerar, siempre se debe evaluar la presencia de drogas ilícitas, hierbas medicinales o fármacos, incluyendo algunos de uso común como antiinflamatorios no esteroidales y anticonceptivos orales combinados, de importancia particular en este contexto. Dentro de las causas secundarias a otra patología, no existe claridad acerca de su frecuencia, pero sí tienden a ser más frecuentes en este grupo etario la enfermedad renovascular secundaria a displasia fibromuscular, la enfermedad renal crónica y el hiperaldosteronismo primario, con una búsqueda dirigida de acuerdo a las claves clínicas que puede presentar cada uno (8). A esto debemos sumar la búsqueda dirigida de SOP (hiperandrogenismo) y una evaluación ginecológica buscando, entre otras cosas, endometriosis en las mujeres en edad fértil (4). En paralelo debe realizarse el estudio de daño de órgano blanco, fundamentalmente renal y cardíaco, basado en la búsqueda clínica de insuficiencia cardíaca, cardiopatía coronaria, enfermedad vascular periférica, enfermedad renal crónica y el estudio general con electrocardiograma, función renal y examen de orina, con mayor profundización de acuerdo a los hallazgos clínicos y de laboratorio general (8). Hallazgos en este Figura 1. Algoritmo propuesto de evaluación y tratamiento de la hipertensión arterial en mujeres jóvenes. Destacados en amarillo las modificaciones necesarias en este grupo poblacional.

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