5 Luis Bofill Chávez Nefrólogo Pediatra. Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar. Profesor Auxiliar de Pediatría. Universidad de Valparaíso. Profesor Asistente Adjunto Universidad Andrés Bello. Past President Rama de Nefrología pediátrica de Sociedad Chilena de Pediatría. Chair Junior’s Committee de la International Paediatric Nephrology Association. Aspectos más relevantes Se define como paciente hipertenso según la Academia Americana de Pediatría (1) (y la Sociedad Chilena de Pediatría (2)) aquel que siendo mayor de 13 años tiene presiones arteriales sobre 130/80 mm Hg, independiente de su sexo. En pacientes menores de 13 años se le considera si está por sobre el percentil 95 del valor ajustado a edad, sexo y talla según tablas específicas (1–4), que fueron ajustadas para algunas guías excluyendo la población obesa (1, 2). Esta es la primera causa de HTA en este grupo etario y aumenta el riesgo de ser hipertenso cerca de 6 veces (5, 6). Como otras causas relevantes están las enfermedades renales y la hipertensión renovascular (1–3). Está demostrado que la hipertensión arterial se asocia a cambios en pacientes adolescentes en su masa ventricular del ventrículo izquierdo (7), y se asocia incluso con menor función cognitiva (1). El Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial en este grupo permite una mayor detección de PA elevada e hipertensión, junto con permitir diagnosticar HTA enmascarada y HTA del delantal blanco (8). Al igual que en adultos, el tratamiento debe estar basado en cambios de dieta, disminución de la ingesta de sal y el ejercicio, y si persiste la hipertensión a pesar de medidas no farmacológicas se debe iniciar tratamiento farmacológico. Solo en casos de diabetes, urgencia hipertensiva, hipertensión secundaria o con daño de órgano blanco se debe iniciar inmediatamente tratamiento hipotensor (1, 3, 9–12). Definiciones y estratificación de severidad La hipertensión arterial (HTA) es un problema prevalente en la población pediátrica y adolescente (13). Existen dos referencias para definir hipertensión arterial en pediatría: según la guía norteamericana de la Academia Americana de Pediatría (AAP) (1) y la Guía de la Sociedad Europea de Hipertensión (ESH) (3), respaldada por la Sociedad Europea de Nefrología ERA-EDTA. La primera determina como punto de corte para diagnosticar hipertensión arterial en pacientes sobre 13 años presiones arteriales (PA) sobre 130/801; la segunda, dictamina en pacientes sobre 16 años como límites diagnósticos de hipertensión PA sobre 140/903. (ver tabla 1). Ante esta divergencia, el Grupo de Hipertensión de la Rama de Nefrología de la Sociedad Chilena de Pediatría recomienda usar las definiciones de la Academia Americana de Pediatría para ser aplicados en este país (2). La presión arterial normal en pacientes mayores de 13 años para la Guía Norteamericana es bajo 120/80 mm, y se considera como categoría intermedia la Presión Arterial Elevada en estos pacientes valores entre 120 a 130 mmHg sistólico con PA diastólica en 80 mmHg. De esta manera, se tiene continuidad con las recomendaciones dadas por la American Heart Association en adultos (1, 14). Sin embargo, para la guía europea la presión arterial normal en pacientes sobre 16 años es aquella bajo 130/85 y la presión normal-alta es aquella entre 130 y 140 mmHg sistólica y entre 85 y 90 mmHg diastólica. ¿Entonces qué pasa con pacientes menores de estas edades? Se requiere considerar tablas especiales que combinan edad, sexo y talla, factores más importantes a través de los cuales la presión arterial cambia en edades pediátricas y de adolescencia temprana. Se define normotensión bajo percentil 90, presión elevada o normal alta entre percentil 90 y 95 e hipertensión sobre percentil 95. Estas tablas son del Task Force for Blood Pressure in Children (4), que fueron ajustadas posteriormente para la guía norteamericana excluyendo pacientes obesos (1). Guías europeas no hacen este ajuste en Hipertensión arterial en la mujer adolescente Boletín Hipertensión VOL 26. 2025 / 5 - 9
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