Tener 2 o más elementos de peligro vascular durante la medianía de edad se asocia con una elevada probabilidad de acumulación amiloide en el cerebro.
La investigación realizada en un modelo animal para el estudio del cáncer muestra que la modificación genética de linfocitos T mediante la técnica CRISPR puede mejorar el tratamiento antitumoral.
Este estudio transversal evidencia que la etnia influye en el riesgo de sufrir problemas cardiometabólicos, a pesar de tener un peso normal.
La infección por reovirus, por lo general inocua, causa una respuesta inflamatoria traducida en la pérdida de la tolerancia a antígenos de la dieta.
La extirpación quirúrgica del tumor puede prolongar la vida de personas que ya han alcanzado fase de metástasis hasta la región abdominal.
Las dificultades para iniciar o mantener el sueño, o un descanso no reparador se relacionan con un aumento en la probabilidad de sufrir problemas cardíacos y ACV.
Mediante análisis de sangre se logra identificar células cancerígenas y establecer su origen basado en patrones de metilación del ADN.
La evidencia actual indica que la patogénesis depende de mecanismos que incluyen el aumento de la presión intraocular, estrés oxidativo y la participación de inmunoglobulina G autoinmune.
Un defecto congénito parcial en la enzima peroxisomal, dificulta la síntesis normal de ácidos biliares y favorece la acumulación de especies intermedias con potencial hepatotóxico.
Una interfaz cerebro computacional con electrodos subcreneales y un sistema de estimulación funcional para brazos y mano, reconecta el cerebro a los músculos paralizados.